Mil Aves Fénix Renaciendo

Autor: Ted Hope (Introducción de Nicolás Alcalá)

Fuente: El Cosmonauta

Fecha de publicación: 18/02/10

Hace unos días descubrí este artículo en el blog de Ted Hope. Ted es una persona absolutamente increíble que ha hecho mucho por el cine independiente. Hace un año Ted publicó este post, absolutamente motivador, que bien podría servir de manifiesto para toda una comunidad de cineastas que estamos en el proceso del cambio. Decidí que era un documento espectacular que debía conocer cuanta más gente mejor, por eso me animé a traducirlo y a pedirle permiso para colgarlo.

Aquí está, para vosotros.



Cómo la nueva y verdadera comunidad de cine libre renacerá de las cenizas del Indie*

*Indie hace referencia al cine independiente,
mayormente estadounidense,
de la década de los 90 hasta hoy,
nacido con el festival de Sundance
.

 

No puedo hablar de la "crisis" de la industria del cine independiente. No existe esa crisis. El país está en crisis. La economía está en crisis. Nosotros, los cineastas, no lo estamos.

El negocio está cambiando, pero para nosotros -a los que llaman cineastas independientes- es muy bueno que el negocio esté cambiando. Hacer películas es un enorme privilegio y debemos aceptarlo como tal, y aceptar la responsabilidad que acompaña a ese privilegio.

Los gritos que claman por la muerte del cine Indie son bastante exagerados. ¿Cómo puede haber una muerte del Indie -del verdadero Indie, el auténtico- si apenas ha vivido?

Sí, hay una profunda rotación del paradigma, y ese giro es el advenimiento de la verdadera independencia. Y existe la esperanza de que esta independiencia esté siendo amenazada incluso antes de haber llegado. ¿Estamos dispuestos a luchar por nuestra independencia y podemos siquiera sostener la responsabilidad que esa independencia requiere? Esto es: ¿vamos a remar juntos y a trabajar por nuestras necesidades como comunidad? ¿Estamos listos para dejar atrás los sueños de estrellato y bienestar?

Cuando alguien dice "el Indie está muerto", están hablando sobre el estado de la industria del cine independiente, en oposición a lo que son actualmente las películas en si mismas. Pueden decir "el cielo se está desmoronando" porque en los últimos 15 años la base de la industria cinematográfica se ha centrado en películas que encajasen en los modelos económicos existentes, en oposición a haberse concentrado seriamente en crear un modelo de negocio para las películas que los cineastas quieren realmente hacer.

Ahí es donde estamos actualmente: en el borde de una VERDADERA CULTURA DE CINE LIBRE, conducida por los creadores y la audiencia al mismo tiempo, arribado por los espectadores y no lanzado a ellos por aquellos que controlan el aparato de la distribución. Ahora tenemos el poder y una herramienta espectacular para hacer algo diferente pero, ¿lucharemos para preservar Internet, el elemento que nos ofrece una nueva libertad? ¿Podemos demoler los sueños de dorados tratos de distribución y dejar de pedirle a otros que distribuyan y comercien por nosotros? ¿Podemos aceptar que ser un cineasta significa tomar la responsabilidad de tus películas, la responsabilidad principal, durante todo el proceso? Eso es independencia y libertad.

El Indie, el verdadero Indie, está todavía en su niñez. Incluso el término "Indie" está distorsionado y nace de nuestra vagancia y complacencia como comunidad - nuestro deseo de ser vendidos de forma suave y no de forma específica. Nuestra cultura es vasta y diversa y debemos celebrar estas diferencias, no denostarlas. Es hora de dejar descansar el término "Indie".

La independencia está a nuestro alcance, pero debemos hacer lo que no habíamos hecho hasta ahora: debemos elegir.

Es bastante parecido a las elecciones presidenciales. Y también un poco como la psicoterapia: debemos preguntarnos a nosotros mismos si el dolor que estamos experimentando en el presente es suficiente para motivarnos a superar el miedo inherente a todo cambio.

Debemos modificar nuestro comportamiento y hacer esa elección. Elegir el tipo de cultura que queremos. Debemos escoger el tipo de películas que queremos tener disponibles. Debemos elegir si Internet trata sobre las corporaciones o sobre nosotros. Debemos elegir si decidimos por nosotros mismos sobre si una película merece la pena o si dejamos que esas mismas corporaciones decidan por nosotros. Debemos elegir quiénes son nuestras audiencias y como llegar a ellas. Cómo podemos todos contribuir a ese nuevo sistema. Y durante todas estas elecciones, debemos llevar a otros a elegir también.

Durante los últimos quince años nuestra comunidad ha hecho enormes esfuerzos para desmitificar el proceso de producción y dar acceso a los guardianes de la financiación y la distribución. Algunos llaman a esto democratización, pero no es tal. Esta desmitificación de la producción fue un fantástico primer paso pero no le dio a los cineastas un poder real. Hablando en plata, todavía seguimos con una mano delante y otra detrás. De cierta manera, entender los entresijos de la producción es también una distracción. Nos ha distraído de hacer buenas películas y como tal, nos ha distraído de ganar conocimientos y alcanzar el poder que está a nuestra disposición.
Hemos aprendido cómo hacer películas y cómo llevarlas al mercado. Ahora debemos desmitificar cómo vender y distribuir esas películas, y hacerlo de una forma que concuerde con las películas que estamos haciendo y queremos hacer.

No me malinterpretéis, los últimos quince años han sido fantásticos. La "época Indie" - como sospecho que los historiadores lo acabarán llamando- nos ha traído una diversidad de películas y géneros mayor que los que teníamos antes. Tenemos más opciones - pero eso todavía no significa libertad. Estamos todavía en un maldito lugar similar al que estábamos cuando fue inventado el cine hace 100 años. Es hora de movernos a un nuevo periodo, un periodo con una cultura de Auténtico Cine Libre.

Si queremos disponer de la libertad para contar las historias que queremos contar, debemos colaborar conjuntamente para construir la infraestructura que pueda darles cabida. Debemos alejarnos del glamour de hacer todas estas películas y en su lugar ayudar a los demás a construir los vínculos, articular el mensaje, conseguir los apoyos que nos convertirán en una auténtica comunidad de Cine Libre.

El trabajo que tenemos por delante es un reajuste enorme que requerirá muchos sacrificios. Debemos rediseñar la estructura de la industria que existe actualmente. Debemos darnos cuenta de que una cultura de Verdadero Cine Libre es bastante diferente de las películas de estudio e incluso de las películas de prestigio realizadas por distribuidoras especializadas. Pero es más lo que ganamos: vamos a dejar de autocensurar nuestro trabajo para que encaje en un modelo de industria que era apropiado para Hollywood y sus mercados masivos. Vamos a llegar a una audiencia hambrienta de algo nuevo, de algo verdadero, de algo que hable del mundo que ellos experimentan, algo complejo como las emociones que ellos sienten. Podemos dejar que ellos nos guíen porque por primera vez tenemos acceso a ellos y un contacto verdadero.

Actualmente estamos divididos y conquistados por un sistema que se aprovecha de nuestros sueños de éxito, animándonos a malgastar el progreso colectivo en falsas esperanzas de un enriquecimiento personal. Seguimos a la manada y somos reacios a dirigirla. Si queremos auténticas Películas Libres debemos dejar de soñar con riquezas y empezar a trabajar para construir la comunidad y el sistema que lo apoye.

Durante la última década y media hemos estado focalizados de forma miope en la producción. Usando los formularios de acceso de Sundance como barómetro, nuestra producción se ha incrementado 8 veces y media - 850%- de 400 a 3600 películas en quince años.

Ey! ¿Qué estamos haciendo? Perdiendo una tremenda cantidad de energía, talento y poder mental. Si la media de presupuesto de los films que aplican a Sundance es 500.000$, eso significa que el coste agregado de producción es de 1.800 millones de dólares al año. Eso es una cantidad increíble de dinero para perder anualmente. Y puedes apostar a que el mundo del cine independiente no va a tener tanta suerte como Wall Street y la Banca con las ayudas gubernamentales.

Debemos asumir la responsabilidad de contar historias únicas de una manera única. Normalmente somos innovadores y rupturistas, pero eso trae consigo responsabilidades adicionales. Trabajar en la intersección entre el arte y el comercio requiere algo de consideración por aquellos que vienen delante de nosotros. Es nuestra responsabilidad hacer todo lo que esté en nuestra mano para devolver un retorno financiero positivo.
Si perdemos dinero será mucho más difícil para los que nos siguen.
Con una deuda de 1.800 millones de dólares por año puedes apostar que será difícil para mucha gente. Pero no tiene porqué ser así.

 No hacemos mejores películas o construimos audiencias cogiendo las cámaras y poniéndonos a rodar. A pesar de este boom en la producción, el número de auténticos talentos y voces únicas de autores permanece inalterado año tras año. Lo que ocurre en su lugar es que la infraestructura se ha enmohecido, la industria ha fallado en innovar y nosotros estamos al borde de un precipicio rogándole al gigante para que nos haga desaparecer en el olvido.
Reconstruir esa infraestructura y atraer buenos trabajos a una audiencia hambrienta es mucha mayor gloria que otro trofeo de celuloide para que puedas mirarlo tú solo.

Hay una pequeña línea plateada en esta nube oscura de sobreproducción que ellos gustan en llamar "La superabundancia". Cuando era joven nunca encontré paz, hasta que llegué a Nueva York; la calma que encontré en esa ciudad se explica en una frase de Woody Allen: "En Nueva York siempre sabes qué te estás perdiendo".
Lo bueno de un mar de opciones- y es lo que ocurre ahora, no solo con las películas sino con la web, los libros o los videojuegos- es que debes hacer una elección. Tienes que comprometerte. Y debes comprometerte con anticipación.

El actual modelo económico de la industria del entretenimiento está basado en consumidores que no hacen elecciones sino que actúan por impulso. La elección viene de la búsqueda, del conocimiento, y del gusto.

Una vez que todos nos despertemos y demos cuenta de que con las películas, y honestamente cualquier otra cosa, debemos ser inteligentes entonces los gustos cambiarán. Debemos elegir. Elegir con inteligencia y no como consecuencia de un impulso.

Estamos en una guerra cultural, y no solo del tipo "estado azul/estado rojo", "Participa vs. Obedece". No es ese tipo de guerra cultural que los políticos parecen querer para romper este país en dos. Estamos en una guerra cultural en términos de lo que debemos ver, disfrutar y hacer.
Los amantes del cine van perdiendo esta batalla porque los creadores han decidido invertir en el sueño del príncipe encantador en el cual, al final, solamente un afortunado cineasta es escogido entre 3.600, una vez al año.

Así que... ¿Cuál es la VERDADERA CULTURA DE CINE LIBRE que propongo? Es una que utiliza primero y sobre todo esa notable herramienta que es Internet. Es Internet el que transforma el negocio de la cultura de un negocio basado en el contenido limitado y la norma de los vigilantes a un negocio que busca llenar todos los deseos de la audiencia, y no sólo los deseos de la audiencia masiva sino también los de la audiencia nicho.

Nunca antes habíamos tenido este tipo de oportunidad y la tragedia es que justo cuando estamos empezando a aprender qué significa, fuerzas exógenas están tratando de alejarlo de nosotros.
El principio que dice que toda la información, los creadores y las audiencias deberían ser tratados igual dentro de la estructura de Internet es popularmente llamado "Neutralidad de la red". Las empresas de telecomunicaciones, las compañías de ADSL y los grandes estudios de Hollywood junto a la MPAA están tratando de acabar con esa igualdad. Y si esto sucede perderemos la oportunidad de ser AUTÉNTICOS CINEASTAS LIBRES. Pero no van a triunfar porque nosotros vamos a organizarnos. Vamos a salvar Internet y a mantener el acceso al mismo igualitario y neutral. ¿Verdad?

Una VERDADERA CULTURA DE CINE LIBRE respetará las necesidades y deseos de la audiencia tanto como el Indie respeta actualmente las de los cineastas. Una verdadera cultura de cine libre reconoce las películas como un diálogo y sabe que un diálogo necesita una comunidad. Los participantes de una auténtica cultura de cine libre trabajan para participar en la comunidad y trabajan también para atraer a otras personas a participar en esa comunidad.
Trabajamos para darle a otros la posibilidad de elegir, de elegir sobre lo que quieren hacer, sobre lo que quieren ver. Todos devenimos en guardianes. Todos promocionamos las películas que nos encantan. Llegamos y mobilizamos a otros para votar con sus pies, con sus ojos, con sus dólares, para no actuar por impulsos sino a través del conocimiento y la experiencia.

Un VERDADERO CINEASTA LIBRE - sea el productor o el director- reconoce que su responsabilidad no es solamente encontrar un buen guión o encontrar un buen casting. Un verdadero cineasta libre reconoce que debe hacer más que encontrar la financiación y justificarla. Un verdadero cineasta libre asume que su responsabilidad es también encontrar a la audiencia, hacerla crecer, expandirla y también agitarla, no solo emocionalmente sino también literalmente: moverlos hacia otras cosas por venir. Bien sea por contacto directo, ráfagas de email, blogs o cualquier otra cosa, expresa lo que quieres que nuestra cultura sea. Y exprésaselo a todas las personas que conoces.

El VERDADERO CINEASTA LIBRE reconoce que el conocimiento es un auténtico poder y que la propiedad es un poder ficticio. El auténtico cineasta libre reconoce que otros, cuantos más mejor, compartiendo ese conocimiento, harán que todo sea mucho mejor: las películas, los procesos, el negocio, y el mero placer de solamente participar. Estamos adentrándonos en un nuevo territorio y será mejor que lo dibujemos juntos.

EL AUTÉNTICO CINEASTA LIBRE ya no está limitado a 5 o 6 bobinas de película para contar su historia. El verdadero cineasta libre ya no está atado a una proyección de cine como principal plataforma para mostrar su obra a la audiencia ni tampoco está sujeto al tipo de estreno de "Una sala, una semana".

Es esta cosa que una vez llamamos la "Comunidad independiente" el sector donde realmente se innova. El coste reducido de nuestras creaciones nos permite asumir mayores riesgos. Son los que solíamos llamar "indies" los que han innovado a nivel técnico, a nivel de contenido, en cuanto a la manera de aproximarse a las historias... Y son ellos también, los verdaderos cineastas de la cultura libre, los que seguirán innovando en el futuro de la distribución.

Con la pasión que producen 3600 películas al año, con sólo una porción de esos recursos, podemos construir una nueva infraestructura que genere nuevas audiencias, nuevos modelos, nuevos flujos de ingresos que puedan construir una auténtica alternativa a la cultura mainstream que nos han obligado a engullir durante años.
Estamos en la delgada línea que nos separa de poder empezar a contar lo que verdaderamente queremos, como auténticamente queremos, a quien queremos y donde queremos. Podemos manejar eso, pero debemos acoger toda la responsabilidad que la independencia conlleva.

Independencia significa conocer tu film de arriba abajo. Saber, no solo lo que has escogido, sino también lo que no has escogido. Independencia significa haber considerado todas tus opciones. Es conocer a tu audiencia y saber como llegar hasta ellos - y no de forma abstracta sino concreta.

Y puedo aseguraros que este trabajo de ralentizar un poco nuestros proyectos, aprender todas sus posibilidades, encontrar sus audiencias, poseerlas, no solo va a hacer mejores nuestras películas sino que también nos va a ayudar a llevarlas a cabo. Os llevará al verdadero reto de arribar a este público y a conseguir las recompensas de una verdadera interacción con él.

Vamos a hacer que los próximos diez años vayan sobre manejar nuestra independiencia, matando a las películas "indie" y trayendo a cambio una auténtica Cultura del Cine Libre.

Gracias.

Ted Hope
(Artículo original en inglés, publicado en http://letsmakebetterfilms.blogspot.com el 28/09/08)

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